El Don Juan

Junio 12, 2008 at 7:57 am (Poesía)

Tres leguas frunce la arena
antes de la lluvia blandir.
Marchan tres leguas de alba
y añejo cacarea el brío
de luna monumental.

el tiempo apaga las velas
y pule con gracia el timón,
que se mece como una rueca,
hilando en los hombres el sur.

“Pero no hay otro anhelo
que dormir descalzos del día”
-Dice él-
“Pero no hay otro día
en que alcanzar el sueño
calzando un anhelo.
¡Lo lamento, timonel!”
“Asuma velas, querido capitán:
ya vira el cielo
el horizonte de sus hombres”.

Las dunas soplaron lunas
mientras aún solían partir,
Y la noche tragó al piélago
mientras sufría por huir.

Tres leguas frunció la arena
un bajel gangrenado,
antes de la lluvia sisear.
Marchó tres leguas el alba,
sin brío alguno encontrar
del naufragio que engulló a la noche
bajo el silencio del Don Juan.

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The dance

Junio 2, 2008 at 1:49 am (Poesía)

Only shores fade decade
but I stay by my feet,
and the waves that now roar
take a spin to its chest
by the nurture of breeze.

Will we dance again someday
beneath the shout
of our rejected lane?

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Realidad emigrante

Abril 20, 2008 at 8:37 pm (Poesía)

Salpiqué el muro con cincelados guiños
para que me sonriera el desvarío
y el muro luciera menos muro,
y la muerte menos viva.
El camino sigue anudando su garganta, sin embargo.

Pensé viajar de una noche a dos
y tender al crepúsculo en las estrellas,
pero el ritual del anochecer se retuerce en olvido.
Al no mecer al día.

Me perdí entre tantos conceptos,
tanteándolos de sueños
Cuando el concreto suplicaba cantidades.
Rayarlos de muerte, cuando sólo
sabía a rayar al alba.

Yo sólo ignoro latente
qué será del cielo
al encerrarse en la bóveda de la Tierra.
Qué será de la tierra
concibiendo polvo
para amante del ensueño.

No será el viento
quien retracte sus palabras
al ser eco del muro.
Al cegarse a los caminos
desbrochados de un sendero.

Serán las pisadas
quienes cincelarán la tierra.
Y los ladrillos perecerán esquivos.
Pues nada puede concebir una realidad
que no se llame a sí una emigrante colona.

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Nostalgia apócrifa

Marzo 27, 2008 at 6:13 am (Poesía)

Sondear el instante, poder palparlo ya cuando inmiscuido en un ayer
Pueda mutar a un tapiz fuera del estío habitual.
Aún cual dicha no sacia en su cuna, a la belleza.
Pero un instante virgen sólo se transpira en la franqueza de su esencia carcomida
por axiomas.
Y sólo sacia de desdicha a la vida, que pide tanta.
No distingue entre ser arco o ser hito.
Destino o carnada.
Sólo es fiera atrapada entre el marco
de una palabra.
Por eso ciñe más a un letargo
Mirar atrás procurando sólo ver la luna,
Aunque en sus pasos sólo galopeen sombras.

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Dos crepúsculos, una noche, PERTINACIA

Marzo 13, 2008 at 8:16 pm (Poesía)

Trina el crepúsculo
De un lienzo lozano.
Soplan alas
O serán las olas, me preguntas.

Qué alas puedes tener
Si mi aliento no te alcanza
Para emprender rumbo al viento.
Para ventilar la asfixia
Que callas bajo un océano deslucido
De lucha.

Hiede el huso,
Al hilar pergaminos
Con herrumbre de quimeras latentes;
Que puede deshilar tan fácil
El cochambre de la tinta
Escurriéndose en tus palabras.

Sólo finos destellos de lienzo
Despajados de astillas por teñir
Dejan alzar tu mirada
Fuera del alojo que
Te invita a desentrañar el oxígeno.
Y me miras, yo no.

El lienzo en continuos mantos
Suenan el cascabel de sus costras.
Chasquea la noche,
Dibuja cantos.
La ciega noche ciega olas.
Y eran alas, me respondes.
Eran alas.

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Capitán…

Marzo 5, 2008 at 8:52 pm (Poesía)

Capitán, has partido a clavar mares
donde la luna carece de vanidad.
Has ido a cabear cielos sobre un
suelo descabal.
¿y aún sin un bote pretendes que el océano
astille por tí?

Capitán, me arrancaste el horizonte
y en su lugar dejaste un puerto
tambaleando en desconcierto.
Has bebido a la luna y dejado su vanidad;
Ahora yo parto cazando su rastro
a clavarte donde sé que no estás.

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Tiempo

Enero 21, 2008 at 8:27 pm (Poesía)

Caminan los pilares, en un largo tumulto
Como patas de un enorme insecto
Que no pierde instante por tener
De frente el último vagón.

En los pasos transcurren gárgolas
Sin atisbo de quietud,
Sólo sordas son sus huellas
Que borra el andén sin mirar hacia un quizás.

Allá afuera todo transcurre tan rápido
Que permanecemos dentro del andén
Para sentarnos un poco más atrás del pasado.
Y lanzar las semillas del tiempo
entre las vías presuras del temor.

Esperamos, sin desear saber qué
No existe estación para este viaje
Y aún así, la gente aparece, soplando a las astas del reloj.
Como si jamás hubiesen entrado,
Como si siempre fuese la siembra de deseos en luto.

Y el tren sigue su curso, pareciese lento
aquí dentro, soltando ráfagas presurosas de vida
pasos que no volverán a repetirse adelante.
Patrones, que alzaremos, para bloquear al sol .
Allá afuera todo sigue transcurriendo tan rápido.

Aquí dentro sigo contando las horas
Entre orgullo y espera,
por si algún día pierdo el número,
y desvio, con descuido, la mirada del reloj;
La voz callará la perpetua rueca y gritará dolorosa,
Pero así, podré encontrarme un instante afuera.

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Enero 7, 2008 at 6:16 am (Poesía)

Es solo la noche, que calma las ansias del fuego, a través del vitral.
Oh, aunque no habrá humo que encuadre mañana el alba,
Ni sombras que nos hablen del día.
Y tras el vitral, la noche se mofará, eterna, con tu sonrisa
¡Oh, destino!
¿Quién mirase tus ojos para sentir el vacío?

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Si los árboles recordasen…

Diciembre 27, 2007 at 8:52 pm (Poesía)

Si los árboles recordasen
¡Qué marchito sería el verano!
Y qué descanso tendría el viento
al barrer en otoño la tempestad.

Si los árboles recordasen
¿quedaría un pájaro distinto
cuyo rumor no fuese un relato más
para un oído necio y una lengua rasa?

¡Qué vago sería el rocío!
cuando en horas distantes
dijese el tiempo que han de morir descalzos
¡Qué vago sería!
Como una lágrima desafiante.

¿En cuántas canciones escucharía tu nombre,
Tras el mascullar del bosque
Sin dejar ventanas que detengan al viento
ser voz de tus recuerdos?

——
Qué plácido sería entonces imaginarte
Balancéandote en la fina tela del invierno,
cómplice de un unísono pasado
Cuyo hilar no sería a tus manos,
Solo si los árboles recordasen.

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