Confesión

Septiembre 16, 2008 at 2:18 am (Divagaciones)

…y finges, y mientes, y te atienes al control y hablas con el día. Pero día, ¿qué vas a entender tú, si a ti sólo te pesan las horas?
Dormir entre noches y cascabeles insomnes, despertar. La alarma no sonó. No sonó porque es muda o porque somos sordos. El reloj no funciona pero es tarde.
Ayer esclareció el mundo pero se hará tarde si pienso en el pasado. Atenta al alba, sus finos retoños, la envidia perpetua a la fortachona naturaleza. Y nosotros, que idealizamos, nos tendemos en la grava y gritamos al sol odio, pero regresa a nosotros como lucidez.
Y me dice el sol que no podemos ser noche, que dice la noche que no puedo ser yo. Y me dice alguien, en su condición de alguien (que no puedo ser yo, que no puede ser nadie), me dice que la vida se traza de destinos, que en los proyectos es parido el auge. Qué cosa más ridícula, si el universo no antecede a nada. A la nada que soy yo, a la nada que es alguien.

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