Ruegos
¿Podré entender qué recuerda el olvido?
¿podré ignorar cuando crujan los párpados,
como puertas amordazadas al porvenir?
Alguien, ¡quién ose!, ¿sabrá a dónde
partió la caravana,
que no ha regresado
su inherencia a la tierra?
Sabré, aunque se derritan
los huesos que armaban los cimientos,
los ruegos que bebieron de su cobijo las tejas.
..
Qué triste se vuelve domingo
entre asfalto piadoso
y costumbres henchidas
de su exhaustivo nado.
Qué lenta la noche
se vuelve semilla,
en las llanuras
impías de sudor.
Domingo de sueños,
domingo de mayo,
no times la flora
sirviendo de estero
a las dunas.