Diógenes de Sinope
No, este blog no tiene tema, muta cuanto yo quiera.
Recién he investigado del Cinismo (no, no la forma tal como percibimos esa palabra en la actualidad, sino, una filosofía) y me ha parecido un tanto interesante. Investigando sobre éste me encontré con uno de sus filósofos más representativos, Diógenes de Sinope, y me encontré con algunas de sus hilarantes anécdotas. Las transcribo acá, porque tengo ganas.
Cuando Diógenes llegó a Atenas, quiso ser discípulo de Antístenes, pero fue rechazado, ya que éste no admitía discípulos, y ante su insistencia Antístenes le amenazó con su bastón, pero Diógenes le dijo: no hay un bastón lo bastante duro para que me aparte de ti, mientras piense que tengas algo que decir.
Cuando fue puesto a la venta como esclavo, le preguntaron qué era lo que sabía hacer, contestó “mandar, mira a ver si alguien quiere comprar un amo”.
Cuando le invitaron a la lujosa mansión le advirtieron de no escupir en el suelo, acto seguido le escupió al dueño, diciendo que no había encontrado otro sitio más sucio.
Cuenta una anécdota que Alejandro Magno dijo en cierta ocasión, que de no haber sido Alejandro, le hubiera gustado ser Diógenes.
Argumentaba así: todo es de los dioses, los sabios son amigos de los dioses, los bienes de los amigos son comunes, por tanto todo le pertenece al sabio.
Una vez, que estaba tomando el sol, se paró frente a él Alejandro y le dijo: pídeme lo que quieras. Diógenes contestó: no me quites el sol.
Iba por la calle en pleno día, con la lámpara encendida, diciendo: “busco un hombre”.
En cierta ocasión que se masturbaba en medio del ágora, comentó: ojalá fuera tan fácil librarse del hambre, frotándose la tripa.
En un banquete, algunos para hacerle una broma le echaron huesos como si fuera un perro, el fue y les meó encima, como un perro.
En otra ocasión, un individuo muy supersticioso le amenazó: de un puñetazo te romperé la cara, Diógenes replicó: de un estornudo a tu izquierda te haré temblar.
Cuando le preguntaron cuál era el vino que más le gustaba, dijo: el de los demás.
En otra ocasión le preguntaron por qué la gente daba limosna a los pobres y no a los filósofos, a lo que respondió: porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos.
Dijo que de la filosofía había sacado el estar preparado para cualquier eventualidad.
Dijo también considerarse ciudadano del mundo (cosmopolita).
De la misma página que tomé las anécdotas, también hay una biografía interesante de él para quien le interese, al igual que más información del cinismo:
http://www.cinicos.com/ci05.htm
callefilosofia dijo:
Marzo 2, 2008 a 7:12 pm
Hola,
he encontrado tu blog navegando con las etiquetas de wordpress. Te escribo porque yo ayer también hice un post sobre los cínicos y Diógenes, y me ha parecido una feliz casualidad que alguien también lo haya hecho. Seguro que no hay mucha gente que escriba sobre la filosofía cínica!! Te felicito por tu post. Saludos!
Sinop dijo:
Mayo 28, 2009 a 3:45 am
Was a very nice article. I love reading. I recommend to my other friends. Preparation of health in the hands.
Mr Cheque dijo:
Septiembre 8, 2009 a 6:27 pm
La Secta Del Perro. Vidas De Los Filósofos Cínicos
Carlos García Gual; Diógenes Laercio (Alianza Editorial)
Les recomiendo este libro, pues aqui se mencionan sus ideas y sus anecdotas y las de algunos otros personajes.