Balbuceos I

Febrero 27, 2008 at 6:07 pm (Divagaciones)

Es como si se me escapasen los días al sostener su avismo, como si el ayer vibrase familiar y se escondiese detrás de los años,
¿qué día es hoy? ¿el mismo ayer, el mismo olvido?

¿Y qué dirías si la realidad es sólo una variación a los conceptos que soñamos?
Qué dioses seríamos, para sonrojar la bruma del tedio con parpadeos inverosímiles.

Sólo vine aquí, para buscar el horizonte, pero jamás imaginé que una bandera de hipocrecía blandiendo publicidad me taparía incluso el cielo.
Pero, ¡mira, la gente! se retuerce en el orgullo de rodar y rodar entre los anillos de la metrópoli, lo nombran un bien innato, eso de servirse de nada para ser buenos nadie en un vacío de esperanzas insípidas.

Al menos sé que todo esto es el jugar de los sueños, al menos sé este día no existe…
¡Pero, demonios! lo único que quiero saber es dónde se oculta realmente el horizonte.

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Un crepúsculo sobre ellos

Febrero 25, 2008 at 7:05 am (Historias)

¡Maldición!- le parecía como si el viento mismo lo señalase a la horca-. Maldición.

En ningún rincón de la ciudad lograba sentirse seguro para debatir con las promesas, desquebrajadas, de sacudirse la resignación como sudor en su frente.
Los ecos remitían sombras, y él sólo buscaba respuestas.

Recuerda. Tus manos. Un crepúsculo sobre ellos –le decía un eco-.

Pero nada se tornaba claro en los recuerdos. Como si no existiese realmente un pasado, sólo un temor que lo acompañaba a lo largo del presente.
Dudaba también que existiesen minutos, años, que se ocupasen de designar la impresión de un prolongado periodo. No había necesidad de impresionar a nadie. Él sólo sabía que estaba cansado.
Que había corrido por las callejuelas huyendo de la culpabilidad, la veía materializarse en el asfalto, por eso corría.
Él sólo sabía que los había matado.

¿Me escuchas?, recuerda. Tus manos. El crepúsculo sobre ellos –Soplaban las sombras-.

Maldita era la razón que le había llevado a asesinarlos. Maldita sería –pensaba-. Si existiese alguna.
La vida que se refiere a la muerte es muy distinta a la muerte que se refiere a la vida. En el primer caso, el preludio de una metamorfosis le haría una reverencia agradeciéndole como a buen destino.
Se paraba, tomaba aire, justificándose con esos pensamientos hasta que los ecos volvían a atemorizarle haciéndole buscar respuestas en donde no había preguntas que formular.

Ni siquiera habían gritado, ¿qué habrían de gritar si no tenían nombre?, ellos, bajo el crepúsculo, seguían latiendo dentro de los calabozos en un corazón exaltado por la libertad.
Pero cada palpitar justificaba los pasos hacia la libertad por resignación y el pasado sólo dormitaba cuando la vida dormía.

Olvida. Sólo corre detrás del regreso. La noche sobre el pasado y un partir sin estrellas–Decían con voz clara, sus pensamientos-.

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Febrero 23, 2008 at 6:26 am (General)

Ya no hay palabras

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Balbuceos…

Febrero 17, 2008 at 3:04 am (Divagaciones)

Ah, no queda nada en este mundo. Es la verdad más placentera que podemos poseer. ¿Qué pasiones hay que no sean sólo excusas para suplir lo efímero?, todo cae, después de cruzar tantos riscos; es sólo el recuerdo que lo vuelve inmortal.
Cuelga una selva detrás de mí, con aroma a polvo. Pero nada se vuelve polvo si lo dejamos en su naturaleza, no en manos de la necia comodidad. Estoy harta de colgar naturaleza muerta en todos mis empeños, en conservar el cadaver bajo la penumbra por si algún día decide revivir, siendo que su vida corre entre ríos paralelos.
Aún me pregunto si volveré a verlo, si el azar osará jugar como tantas veces. No, el azar carece de derroteros.
Siempre seguí a un fantasma.

Dejemos el tiempo como una excusa para desperdiciar la muerte unas cuantas veces. Vivamos siendo el tabú de todos los sueños.
Aquí no hay nada, ya no hay excusas, sólo un instinto curioso.
Sólo una escalera, por la cual subir torpemente.
Jugar, esperar caer, esperar no hacerlo.

Já, había prometido no escribir en este estado.

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Aquí no queda nada

Febrero 10, 2008 at 6:52 am (Divagaciones)

¿Serán restos de sueños, esas partículas que con decoro nos dicen por dónde camina el sol?
Un sol que señala el regreso con huellas a la medida, pero no el camino que nos lleva fuera.

Oh, ¿quién pueda vivir de polvo?

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El catolicismo no es una enfermedad

Febrero 7, 2008 at 9:03 pm (General)

Haha, me encontre esto por allí y no me resistí a subirlo al blog. Bastante irónico después de escuchar una y otra vez sobre el ridículo debatir de los católicos hacia la homosexualidad.

Disfrutadlo:

Yo siempre lo dije, los católicos tambien son seres humanos y merecen los mismos derechos que todos …

EL MATRIMONIO ENTRE CATÓLICOS

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.

Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran,por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas.También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que en mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.
Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Esprobable que alguno responda con exclamaciones del tipo de“¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”…

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimoniocomo la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

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Bleh

Febrero 6, 2008 at 6:30 pm (General)

Curso del verano pasado.
No sé si estoy lista para volver.

Parte 1
Parte 2
Parte 4

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Febrero 4, 2008 at 6:46 am (Divagaciones, Personal)

Y aquí sólo espero yo; ¿y quién me espera a mí si ni yo estoy dispuesta a hacerlo?
Deja que camine por un momento con título de eternidad, que el viento siempre me espere detrás de las montañas, para soplarme las huellas hasta que encuentre otro aire que lo revele.

Vamos, no es tan lejos aunque la distancia nos contradiga.

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Nada

Febrero 3, 2008 at 6:10 am (Divagaciones, Personal)

Tengo tanto que escribir que a veces la tinta no alcanza si quiera para el primer atisbo de palabra y detengo todo en blanco.

Quizá una página vacía dice lo suficiente y certero; ella, siempre limpia pero anegada de intenciones e historias que podrán borrarse sin necesidad del fuego. Aunque más arduo es el tiempo.

Un suspiro, una sustancia, un pedazo de necedad extraído de un lejano olvido, y todo gira, en torno a nada. Eso es siempre.

Comodidad, ruido, una página desbordante de palabras anodinas, sórdidas… ¡antes muerta!

-¿Antes?-

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